10 septiembre 2009

¿Se siente demasiado “viejo” para iniciar un negocio o administrarlo?


En nuestra web site de Boston Corporation, se tiene una sección llamada "Preguntale a Luis" en donde cualquier emprendedor u hombre de negocios, puede expresar sus dudas o realizar cualquier tipo de pregunta relacionada con su empresa.

El otro día recibi una comunicación en donde Isabel (he cambiado el nombre no se preocupen) me expresaba su preocupación sobre como había cerrado su anterior negocio y quería empezar una nueva empresa...y añadio:

"...de repente ya no soy demasiado joven para empezar con un nuevo emprendimiento..."

Así que para "Isabel" (ella sabe quien es) ahí te va una respuesta adicional a la ya entregada:

Se han dado cuenta que la única vez en nuestras vidas, en la que nos ha gustado tener más edad es cuando fuimos niños.

Cuando se es menor de edad, uno esta tan emocionado en crecer que se piensa en fracciones.

¿Cuantos años tienes?

Yo tengo 4 años y medio.

Nunca decimos tengo 40 años y medio. Pero de niño, usted tiene cuatro años y medio, por cumplir cinco.

Esa es la clave.

Cuando se es adolescente, ahí no se puede esperar; uno se salta hacia el siguiente número.

¿Cuantos años tienes?

Voy a tener 16.

Se puede tener 12 años, pero...voy a tener 16.

Y entonces lo más increíble en tu vida sucede, uno cumplió los 21 años

Incluso las palabras suenan como una ceremonia:

¡ Tú has cumplido 21 ! ¡ SI !

Pero cuando se cumplió los 30. Ooohhh ¿Que paso allí? Parece que hubiésemos tomado leche agria. Ya no queremos cumplir más años, mas bien queremos botarlos.

Ya no es divertido ahora.

¿Que paso? ¿Que fue lo que cambio?

Cumplimos 21, luego no convertimos en personas de 30, luego estamos pisando los 40.

¡ Hey, deténganse allí; nos estamos deslizando muy lejos !

Y bueno, inevitable....cumplimos 21...luego pasamos a 30...estamos cerca de los 40, entonces llegamos a los 50 y nuestros sueños se desvanecieron.

Y es aquí donde nos tenemos que detener, si miramos en retrospectiva, veremos cuantas cosas maravillosas nos rodeaban, cuantas travesuras hicimos, y cuantos ideales teníamos....puede ser que algunos lo hayamos alcanzado, puede ser que otros estén en camino, pero puede ser que algunos sientan que ya es muy tarde...

¡¡ Hey... Alto Ahí nuevamente !!

Hemos dicho que debemos mirar en retrospectiva...pero en nuestro contexto de emprendedor.

Tenemos conocimiento de como debemos iniciar un negocio, algunos quizas sepan incluso desarrollar algunas técnicas de mercado, y otros tal vez sean expertos administradores, pero hay algo para lo que no estamos ni remotamente preparados, es más algo que nunca enseñan, ni enseñaran en las Universidades:

HA ENFRENTAR NUESTRAS PRIMERAS DERROTAS.

Usted se preguntará que tiene que ver esto con el emprendimiento, y con la capacidad de enfrentar nuestras propias frustraciones, o que tiene que ver esto con la edad; pues le digo que mucho.

Tiene mucho que ver, si usted es de las personas que considera que la edad se lleva principalmente por dentro, no tan sólo en un calendario y por consiguiente mantiene vigente esa vitalidad y entusiasmo de su juventud y poco si usted cree que ya no puede o no debe seguir batallando por conseguir sus ideales.

El entusiasmo debe de ser la principal característica de todo hombre de negocios, (y la verdad que la prudencia debería ser el segundo), sin embargo no siempre ese entusiasmo nos acompaña; demás esta decir que las técnicas y el conocimiento son necesarios, pero ello se puede ir adquiriendo poco a poco e incluso nos pueda contratar para ello... Pero lo que queremos conversar aquí es de usted…y de que si usted está preparado para triunfar o en todo caso para revertir lo que aparenta ser un fracaso.

Permítanme contarle una pequeña historia que leí hace muchos años atrás: (de click para seguir leyendo)