12 abril 2011

Una historia de la vida real, ó aprendamos a no darnos por vencido

Hola a todos...!! Comparto esta bonita historia de la vida real que lo recogi de un comentario hecho por Luis Eduardo en el site de como empezar un negocio. Ahí les va:

En diciembre de 1970 Gert Boyle perdió a su marido Neil de un ataque cardiaco. Gert no había trabajado en su vida, se había mantenido como ama de casa criando a sus tres hijos, mientras Neil se hacía cargo de la empresa que había fundado el padre de Gert.

A la muerte de Neil, Gert se dio cuenta que justo unos meses antes su marido había pedido un préstamo de $150.000 dólares para mantener el negocio a flote, usando su casa, la casa de playa y la casa de su madre como colateral.

Los abogados de la empresa le sugirieron a Gert que vendiera la compañía. Una ama de casa sin experiencia difícilmente podría sacarla adelante. En los siguientes 12 meses las ventas bajaron 25 por ciento y Gert aceptó la venta. Al llegar a la firma del contrato los compradores le habían ofrecido solo $1400 dólares por la compañía. Así que testaruda que era decidió que por esa cifra tenía dos opciones regalar la empresa o ella misma verla cerrar, no tenía nada que perder y sí mucho que ganar, así que decidió pelear por ella.

Pidió a su hijo Tim que la ayudara. Lo primero que hizo fue despedir a los abogados y asesores y a todos los que no estuvieran de acuerdo con salir adelante. Juntos fueron a hablar con los bancos. Estos le dieron seis meses para hacer los pagos. Cortaron gastos y se concentraron en los productos de la empresa más rentables y los de mayor potencial… esa empresa se llama Columbia Sportswear, tiene ventas de más de 1 billón de dólares y quizás usas una de estas prendas Columbia en el invierno. La fortuna de los Boyle es de más de 300 millones y hasta donde tengo entendido Gert todavía vive y conserva el 65 por ciento de la compañía. Escribió un libro “One Tough Mother” y su frase predilecta es una que escuchaba desde niña, “temprano a dormir, temprano a levantarse, trabajar como el demonio y anunciarse”.

No te des por vencido sin antes dar la pelea, pero eso si aprende de los grandes generales antes de ir a una batalla, analiza bien el terreno, el enemigo, tus armas y tus propios soldados. Si conoces bien tus fortalezas y las debilidades del otro, puedes trazar una estrategia y crear un plan.

En los negocios hay varias cosas importantes, una dar la cara, y otra es hablar con la verdad.

Ve a Hacienda y les dices, “Yo quiero pagar, no puedo hacerlo ahora, esta es mi situación. Si ustedes me dan plazo y un plan de pagos, ustedes van a tener su dinero. Si no lo hacen no van a tener nada, no porque no quiera, sino porque no hay nada”, usa tus propias palabras. Haz lo mismo con los acreedores, ellos no quieren los muebles viejos de tu negocio, ellos quieren el dinero. Haz lo mismo con tus trabajadores. Si tu padre fue leal con ellos pídeles su lealtad. He visto gente trabajar sin paga comprometidos en sacar las cosas adelante. Háblales con la verdad y diles que tú quieres conservar sus trabajos, pero que todos empezando por ti deben hacer sacrificios. Cuando las cosas salgan adelante los compensarás por esa lealtad y les cumples. Ellos deben estar de tu lado como los soldados de tu ejército luchando por la misma causa.

Mira tus gastos y ve que se puede reducir, que se puede suplir o si tus proveedores aceptan ayudarte, asociarse en alguna manera contigo. Mira tu producto o servicio, mira cómo puedes vender más, cómo te puedes anunciar para generar más ventas.

Sin saber que haces es más complicado ayudarte, pero el concepto es el mismo. Lo que tú necesitas ahora (y siempre) es “Flujo de Caja”. Si puedes pre vender para recibir pagos anticipados, o hacer promociones o algo que te genere flujo, vas haciendo abonos a los acreedores si descapitalizarte para tener dinero y seguir produciendo. Yo tengo la teoría que si no tienes para pagar la deuda completa, el acreedor ve tu buena voluntad si vas haciendo abonos a la misma. Si ellos ven que tú llegas a la empresa con esa mentalidad y se la dejas saber ellos confiarán en ti.
 
Se honesto con ellos, diles la verdad y gánate su confianza tanto de ellos como de tus empleados y todos creerán en ti y sacarás el negocio de tu padre adelante. Si él te pidió hacerlo es porque confía en ti y estará muy orgulloso de que lo hagas. Dale a él esa confianza también, en el estado que se encuentra será muy importante que sepa que tú estás al frente y cuéntale tus planes que él debe saber mucho de lo bueno o lo malo de su empresa.

La vida es así, cuando más necesitabas de tu padre para crear tu propio negocio él te da la oportunidad que lo hagas, que hagas tu propio negocio que surja como el Ave Fénix sobre lo que quede del anterior.

Te deseo lo mejor, yo sé que tú puedes, que tienes las capacidades para hacerlo. “Despide” a todo aquel que te diga lo contrario, como Gert despidió a sus asesores, en este momento necesitas de gente positiva que tenga el mismo compromiso que tú tienes, TRIUNFAR.

Si voy a Galicia algún día me invitas a tomar un café y me muestras cómo lograste sacar la empresa adelante.

Nota mia: Yo también espero conocerlos a ambos y tomarnos ese cafè en Perú..!!
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